¿Cuáles son los signos del juego problemático?
El juego problemático se desarrolla de forma gradual y sus señales pueden ser fáciles de justificar o ignorar. Reconocerlas a tiempo, en uno mismo o en alguien cercano, hace que sea mucho más fácil obtener ayuda antes de que la situación empeore.
Señales conductuales
Dedicar más tiempo y dinero al juego del que se había previsto inicialmente. Perseguir las pérdidas apostando más para intentar recuperar lo perdido. Ocultar la actividad de juego a familiares, amigos o parejas. Mentir sobre cuánto se juega o cuánto se ha perdido. Pedir dinero prestado o vender pertenencias para financiar el juego. Seguir jugando a pesar de haberse prometido repetidamente detenerse.
Señales emocionales y financieras
Sentirse irritable o inquieto cuando no se juega. Usar el juego para escapar del estrés, la ansiedad o la depresión, en lugar de hacerlo como entretenimiento. Descuidar responsabilidades laborales, familiares o de salud debido al juego. Deudas relacionadas con el juego que aumentan en lugar de ser manejables. Si varias de estas señales aplican a tu caso, hablar con un servicio de apoyo al juego vale la pena: la Línea Nacional de Ayuda para el Juego y GamCare son gratuitas y confidenciales.